Docentes con hijos pequeños o de grupo de riesgo pueden quedarse en casa este curso

Docentes con hijos pequeños o de grupo de riesgo pueden quedarse en casa este curso

Los profesores vulnerables solo volverán a las aulas si la inspección médica así lo indica; la Xunta se encargará de la compra de mascarillas en los centros

Preparación del Instituto Montecelo en Pontevedra para la vuelta de los alumnos despues de la crisis del coronavirus

La reunión de la mesa sectorial de Educación —entre responsables de la consellería y de los cuatro principales sindicatos (ANPE, CIG, CC.OO. y  UXT— se cerró esta tarde con un acuerdo importante: los profesores con hijos pequeños, dependientes a su cargo o de grupos de riesgo no tendrán que volver el lunes al instituto. Era la preocupación unánime de los representantes de los trabajadores, que han mostrado cierta satisfacción por la decisión final de la Xunta.

Estos tres grandes grupos tienen situaciones ligeramente diferentes. Por una parte, los docentes con hijos de 12 años o menos años, o familiares de cualquier edad que sean dependientes podrán seguir atendiendo a sus alumnos desde casa en lo que resta de curso; hay que recordar que los profesores no dejaron de trabajar ningún día desde que se suspendieran las clases presenciales el 13 de marzo.

Otra situación distinta es la que se da entre los maestros de grupos de riesgo. Según lo pactado en la mesa sectorial, aquellos profesionales que pertenezcan a grupos vulnerables (diabetes, enfermedades cardiovasculares incluida la hipertensión, enfermedades pulmonares crónicas, cánceres en fase de tratamiento activo, inmunodeficiencia, embarazo o todos los mayores de 60 años) podrán solicitar la no incorporación a las aulas.

La ventaja es que mientras su expediente no se resuelva podrán permanecer en casa haciendo teletrabajo. Este es un cambio fundamental con respecto a las instrucciones de la consellería presentadas a los sindicatos este lunes, ya que entonces la incorporación al aula presencial era automática hasta que se resolviese el expediente.

Hay que entender la dificultad que esto entraña, porque el docente en cuestión tiene que pedir la evaluación al servicio de prevención de riesgos laborales —cuyas delegaciones provinciales al parecer no están funcionando— y eso supone centralizar todas las peticiones.

El servicio derivará cada caso a los médicos especialistas en trabajo que a su vez valorarán al paciente. Es de todo punto imposible que los expedientes estuviesen listos antes del lunes y por tanto los profesores estaban obligados a ir al aula, con el riesgo que eso les podría suponer.

Las clases a las que hacen referencia son las de 2.º de bachillerato y la atención a los alumnos de 2.º de FP de grado medio y superior, también en la modalidad de adultos. Además, los directores de cualquier centro público pueden convocar a sus docentes para que acudan para algún servicio -desde el lunes se permite a las familias ir a recoger el material dejado en las aulas, aunque con turnos o cita previa- y también pueden llamarlos para reuniones y claustros.

 La Xunta comprará mascarillas

Otro de lo asuntos importantes de la reunión fue el reparto de mascarillas. Inicialmente se contemplaba que la Xunta solo se encargaba de la la primera entrega, pero finalmente Educación será quien provea de las mascarillas, que «deberán usar tanto o profesorado como o alumnado cando non se poidan manter as distancias de seguridade». El resto del material (gel hidroalcohólico, dispensadores, guantes, papeleras de pedal, impresión de carteles…) los adquirirá el centro. El gel estará en las aulas y en los baños, que se limpiarán tres veces al día.

La reunión sectorial tenía otros asuntos del orden del día —como las oposiciones— pero se han pospuesto para un siguiente encuentro, el próximo martes día 26.

Los sindicatos, no muy satisfechos

A pesar de que consiguieron dos de los puntos que consideraban más importantes -la protección de los docentes de grupos vulnerables y la exención de comprar mascarillas por parte de los directores de los centros-, ninguno de los sindicatos participantes estaba especialmente satisfecho con la reunión.

Paula Carreiro, de FeSP-UGT Ensino, pidió información sobre las pruebas de acceso a los conservatorios, que reúnen a cientos de niños compartiendo instrumentos, así como las de la escuela de idiomas. Estas últimas, dijo Educación, quedarán aparcadas hasta que se garantice la seguridad sanitaria; las pruebas profesionales del conservatorio serán telemáticas y para los pequeños aún no se ha definido. Las pruebas para el acceso a FP se regirán por el mismo protocolo que la selectividad.

CIG Ensino, por su parte, considera inaceptable que el profesorado simultanee «traballo presencial con teledocencia. O ensino a distancia demostrou que é altamente esixente, ampliou os horarios do profesorado, contestando correos a todas horas e adaptando a súa metodoloxía e recursos á nova realidade. Pretender desfacer todo é unha mostra de irracionalidade», comentaron desde el sindicato que lidera Suso Bermello.

También hay importantes críticas desde ANPE. Cree que la normativa es demasiado ambigua y atribuye al equipo directivo y a los profesores unas responsabilidades (por ejemplo, que los alumnos mantengan las distancias de seguridad) que resultan abusivas. Además, el sindicato que preside Julio Díaz propone «la realización de test masivos para la población escolar y la toma de temperatura a la entrada de los centros, además del uso obligatorio de mascarillas».

La reunión sectorial tenía otros asuntos del orden del día pero se han pospuesto para un siguiente encuentro, el próximo martes día 26.

Fuente: La voz de Galicia

Por | 2020-05-21T11:10:09+00:00 21/05/2020|Educación|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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