Tributación en el IRPF de la disolución de condominios

Tributación en el IRPF de la disolución de condominios

Ahondamos junto al Bufete Agüera&Fuentes en la tributación en el IRPF de la disolución de condominios, aspecto que nos auidará en el momento de realizar una repartición de los bienes de cualquier comunidad sin la necesidad de llegar a la compra-venta entre las partes.

La Resolución de TEAC

En el siguiente artículo nos basamos en la Resolución del 7 de junio de 2018 del Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) para aclarar cómo tributa en el IRPF la disolución de condominios.
La extinción de condominio está regulada en los artículos 400 y 406 del Código Civil, que tratan de la división de la cosa común en las comunidades de bienes.
La extinción del condominio sirve para repartir los bienes de cualquier comunidad de bienes sin tener que realizar una venta de una parte a otra y, sobre todo, sin tener que pagar todos los impuestos aparejados a la transmisión.

Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas

El artículo 33 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, considera ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél. No obstante, en su apartado 2 “estima que no existe alteración en la composición del patrimonio:

a) En los supuestos de división de la cosa común.
b) En la disolución de la sociedad de gananciales o en la extinción del régimen económico matrimonial de participación.
c) En la disolución de comunidades de bienes o en los casos de separación de comuneros.
Los supuestos a que se refiere este apartado no podrán dar lugar, en ningún caso, a la actualización de los valores de los bienes o derechos recibidos.”

Por lo general, en la práctica se permite que si el valor total de la adjudicación es igual al valor del inmueble en el momento de la adquisición con la correspondiente actualización, esta no computará como alteración del patrimonio a efectos de IRPF. Es decir, no sería necesario tributar en la declaración de la renta. Sin embargo, cuando este valor es distinto, sí que habrá una alteración. Cuando esto ocurre, la base imponible estará determinada por la diferencia del valor del exceso de adjudicación declarado en la disolución de la copropiedad y la parte que corresponda del valor del bien en el momento de la adquisición, actualizado en el momento de la extinción del condominio.

Criterios a tener en cuenta

Por último, en la resolución también se aborda que en ocasiones la copropiedad recae sobre varios bienes. En tal caso, deben tenerse en cuenta algunos criterios relevantes:
• “Con carácter previo, hay que determinar en cada caso la existencia de una o varias comunidades de bienes en función del origen de la referida comunidad (adquisición hereditaria y posterior adquisición por actos inter vivos, o cuando procedan de distintas herencias). En el supuesto de que se trate de dos o más condominios, su disolución supondrá la existencia de dos o más negocios jurídicos diferentes que, como tales, deben ser tratados.
• En el caso de que existan dos o más bienes en la comunidad, hay que atender al conjunto de los bienes que integren la misma a los efectos de determinar si la posterior adjudicación a cada uno de los comuneros se corresponde o no con la respectiva cuota de titularidad, de forma tal que pueda no existir una alteración en la composición de sus respectivos patrimonios. Solo en el caso de que se atribuyesen a alguno de los comuneros, bienes o derechos por mayor valor que el correspondiente a su cuota de titularidad, existiría una alteración patrimonial en el otro, generándose, en éste último, una ganancia o pérdida patrimonial.”
Además de estar sujeta a IRPF, la extinción de condominio tributa también por AJD, y la Sentencia del Tribunal Supremo nº 3634/2018 de 9 de octubre de 2018 nos aclara la determinación de la base imponible en AJD. El TS determina que la base imponible es el 50% de lo adquirido, argumentando en primer lugar que la otra mitad ya se poseía por virtud del derecho preexistente en el seno de la comunidad de bienes. En segundo lugar, y como complemento del argumento anterior, el TS justifica que se tome la mitad del inmueble, ya que si fuera una comunidad donde se desarrollará actividad empresarial, la base imponible del Impuesto de Sociedades sería sobre el valor de lo adjudicado.

Este despacho se pone a su disposición para cualquier aclaración o consulta tributaria al respecto.

Por | 2019-06-21T07:58:28+00:00 11/04/2019|Administrativo|0 Comments

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Aguera&Fuentes Abogados
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