Temporeros atrapados por las restricciones de movimiento

Temporeros atrapados por las restricciones de movimiento

Soulayman Chelh tiene 18 años es uno de los temporeros atrapados por las restricciones de movimiento. Llegó a España en patera y trabaja en la viña Finca San Miguel, en Raimat (Lleida).

El temporero es uno de los jóvenes de entre 18 y 21 años que han podido empezar a trabajar en el campo como temporeros a pesar de no tener permiso de trabajo.

Esta es una medida impulsada por el Gobierno para facilitar la contratación de mano de obra en el campo por la crisis del coronavirus. El plazo de esta vía se termina el 30 de junio.

La otra medida es conseguir un contrato de un año, algo no fácil de alcanzar. Varias empresas de Lleida quieren contratarles en las mismas condiciones después de esa fecha pero no podrán hacerlo.

Necesito el contrato, es lo que más me importa. Llegué con la patera de Marruecos. Tengo 18 años cumplidos el mes pasado, a ver si se puede alargar este plazo.

Cuenta Soulayman en Gimenells

El el centro de Gimenells viven menores extranjeros que llegaron a Catalunya sin familia. Cuando cumplen 18 pasan a otros centros de extutelados pero la epidemia de la Covid-19 les ha impedido los movimientos.

La responsables de las Vivendes de Santa Maria de Gimenells, Marta Angrill, cuenta que son chavales que “se lo están currando mucho”, por lo que sería una pena que en julio se quedaran sin papeles.

David Jofre es educador de ISOM, una entidad colaboradora de la Generalitat y que se centra en jóvenes extutelados. El también busca trabajo para algunos de los jóvenes que se alojan en sus pisos.

Hay empresas de Lleida que les contratarían si pudieran ofrecerles un contrato de cuatro o cinco meses que dura la recogida de fruta en la provincia.

El coordinador de la oficina de Lleida, Sebas Notario, destaca que muchas empresas están pidiendo poder contratar a estos trabajadores durante todo el tiempo que dure la campaña.

Temporeros atrapados por las restricciones de movimiento

Son muchos los temporeros que no han podido reincorporarse a las actividades agrícolas en Lleida como el aclareo de la fruta o la recogida de cereza por las restricciones de la epidemia.

Según el presidente de Asaja en Lleida, Pere Roqué, se han dado de alta 6.000 trabajadores ya en la campaña de la fruta.

A medida que avanza la campaña, son más los temporeros que se desplazan a Lleida sin tener un contrato o un lugar donde dormir. Detrás de cada temporero hay una historia distinta.

Se han dado de alta 6.000 temporeros para trabajar en la campaña de la fruta en Lleida

La plataforma Fruita amb Justícia Social señala que son más de 150 los que duermen en la plaza del Depòsit en Lleida, una cifra que el Ayuntamiento sitúa por debajo del centenar.

El relato del portavoz de la campaña Regularización, Serigne Mamadou, que explica en Youtube las malas condiciones en las que viven los temporeros en medio de la pandemia.

En el vídeo explica que habrá muchos trabajadores sin papeles y su conversación en Instagram con el actor Paco León cuenta con más de 230.000 reproducciones.

Algunos albergues municipales en las zonas de fruta más tempranas se están reservando para temporeros que hayan estado en contacto con enfermos de coronavirus y todos los que den positivos serán trasladados al Hotel Rambla, en el centro de Lleida.

Para el portavoz Fruita amb Justícia Social, esta reacción de los alcaldes para disponer de los albergues para personas que hayan tenido contacto con temporeros positivos de coronavirus dejará en la calle a centenares de trabajadores en muchos pueblos.

El Ayuntamiento anunció hace unos días que abrirá el albergue para la campaña el 1 de junio en las instalaciones de Fira de Lleida.

El número de temporeros empieza a aumentar en estos días. Afrucat anunció ayer que habían llegado los primeros 250 trabajadores del campo procedentes de Rumanía.

Todos los trabajadores han venido con contrato de trabajo y responden a perfiles de trabajadores fijos-discontinuos con tareas de responsables o encargados tanto de campo como de centrales.

Fuente: La Vanguardia

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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