Teletrabajo y explotación laboral

Teletrabajo y explotación laboral

El teletrabajo está a la orden del día y puede desencadenar la explotación laboral, mientras se va regularizando la actividad, hay que estar informado porque viene para quedarse.

El encierro obligado de millones de trabajadores está produciendo un aumento exponencial de las horas dedicadas al teletrabajo, algo que tiene efectos muy desiguales.

Este asunto, seguramente sea uno de los grandes debates del futuro laboral, político y social que el coronavirus ya ha cambiado.

Loa porcentajes de teletrabajo, según el Instituto Nacional de Estadística en España son todavía muy reducidos, Randstad estima que 4,4 millones de las personas ocupadas en España estarían en condiciones de hacerlo.

Se han realizado muchas investigaciones para tratar de averiguar los efectos del teletrabajo, tanto sobre las personas como sobre las empresas, y las conclusiones apuntan casi siempre en la misma dirección.

Hay un porcentaje muy elevado de trabajadores (el 86% de los españoles) que piensa que su vida mejoraría si su actividad laboral, lo que ocurriría con el teletrabajo para flexibilizar el tiempo y la actividad laboral.

La mayoría de los estudios que se han realizado sobre el trabajo coinciden en señalar las ventajas del tele trabajo.

  • Aumenta la autonomía de las personas que lo realizan.
  • Disminuye costes de desplazamiento y otros generales tanto a las empresas como a las personas.
  • Puede atraer más talento a las empresas contratando a personas que nos se encuentren físicamente cerca de ella.
  • Disminuye la contaminación.
  • Reduce el absentismo
  • Permite una mayor conciliación entre la vida laboral y personal.
  • Reduce los conflictos dentro de la empresa.

Si estos efectos predominan puede lograrse que se incremente la productividad del trabajo. Y eso es lo que suelen mostrar la mayoría de los estudios: un aumento de entre el 10% y el 30%.

En España, una investigación de Vanson Borne mostró que el 76% de quienes han teletrabajado creen que son más productivos cuando lo han hecho.

La opinión más generalizada en estas semanas de encierro es que el teletrabajo, ahora obligado, ha sido un gran descubrimiento para la gran mayoría de las empresas que lo han podido implantar.

Muchas de las empresas ya se están planteando continuar con este régimen laboral una vez que acabe el periodo excepcional que estamos viviendo.

El teletrabajo puede causar inconvenientes a las personas que lo realizan puede resultarles muy difícil desconectar de la jornada de trabajo, lo que puede aumentar el stress.

El trabajo no sólo genera ahorro para los trabajadores, sino que también les supone costes que no siempre se contemplan en el salario (electricidad, equipos informáticos…).

El teletrabajo implica que los trabajadores tenemos disponibles veinticuatro horas al día para realizar nuestra actividad y el riesgo es que se utilicen para llevarla cabo, alargando la jornada.

La flexibilidad que implica el teletrabajo tiene enormes ventajas, pero si implica una intensificación extraordinaria del tiempo de trabajo lo que va a producir es la explotación del trabajo.

Algunos empresarios pueden creer que utilizar el teletrabajo para intensificar sin descanso la actividad laboral es la panacea de sus negocios.

Conviene pensar bien las cosas y regularizar bien las nuevas condiciones laborales que se están abriendo paso sin remedio y avanzar decididos con sentido del equilibrio y mucha sensatez.

Fuente: El Público

Por | 2020-04-27T10:54:30+00:00 27/04/2020|Otros servicios|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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