Los expertos advierten del peligro de las piscinas hinchables en las terrazas durante la crisis del coronavirus

Los expertos advierten del peligro de las piscinas hinchables en las terrazas durante la crisis del coronavirus

El Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Tarragona advierten del peligro que suponen para las estructuras este tipo de piscinas.

Llega el verano y la opción de tener piscina cerca, en casa, se complica. La pandemia del coronavirus ha reducido la oferta. La piscina comunitaria tiene que reducir el aforo y extremar las medidas de precaución para evitar contagios. Por otro lado, están las piscinas públicas que también han visto cómo la crisis sanitaria ha obligado a extremar las medidas de seguridad durante la fase de desescalada.

Idea: una piscina hinchable en la terraza

Leído así podría ser una buena idea pero el Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Tarragona (COAATT) advierte del peligro de poner piscinas hinchables o desmontables en lugares como terrazas o cubiertas de edificios.

Según el comunicado del Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Tarragona hace alusión a «zonas de la casa que no están preparadas para soportar tanto peso» para referirse a todo este tipo de infraestructuras. Tal y como advierte este organismo, es un fenómeno que se esta extendido debido a la situación de confinamiento por el coronavirus que estamos viviendo.

«Se ha disparado la compra de estos productos esta primavera en un intento de cubrir la necesidad e instalar en zonas de las viviendas», sostiene el COAATT sobre esta cuestión.

Estas piscinas hinchables, de unos 60 centímetros de profundidad, puede alcanzar los 600 kilos por metro cuadrado, un peso que podría rondar los 750 con los usuarios dentro, una cantidad tres veces mayor a la que permiten las estructuras sobre las que se sitúan.

Dice el COAATT que «está totalmente prohibida la instalación de este tipo de elementos si la estructura no se ha reforzado especialmente para ello» y añade que «es imprescindible que la comunidad reclame al propietario que quiere instalar un piscina hinchable, desmontable o portátil, un certificado de solidez a un técnico, que especifique las características resistentes del suelo y las limitaciones de peso que puede soportar sin causar afectaciones al estructura del edificio».

Eso sí, existe una excepción, las piscinas de recién nacidos. Estas instalaciones no superan los 15 o 20 centímetros y se pueden poner sin ningún problema sobre terrazas o cubiertas.

Fuente: Antena3 Noticias

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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