Carta abierta a los bares y restaurantes que necesitan una ley para servir agua del grifo gratis

Carta abierta a los bares y restaurantes que necesitan una ley para servir agua del grifo gratis

Luz verde para la obligatoriedad de ofrecer jarras con agua del grifo de forma gratuita en bares y restaurantes. Aunque la reapertura de la hostelería, las polémicas sobre las terrazas más o menos ocupadas y las ganas de algunos de autoproclamarse Patrimonio de la Humanidad han hecho que la noticia pasara un poco desapercibida, la Ley de Residuos ha comenzado su tramitación.

Aunque sin fecha segura por ahora para su aprobación y ejecución, entre las medidas que se contemplan figura un tema del que ya llevamos años hablando y que parece que por fin está un poco más cerca: la obligatoriedad en la hostelería de ofrecer agua del grifo gratis. 

“Se tendrá que ofrecer siempre a los consumidores, clientes o usuarios de sus servicios, la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del mismo establecimiento”

, reza el anteproyecto de ley aprobado el pasado 1 de junio y que ahora tiene que pasar todos los trámites hasta su definitiva puesta en marcha.

Vaya, que todavía queda esperar un poco, por si alguien tenía pensado imprimirse la propuesta para exigir en la próxima comida una jarra de agua.

Aunque se trata de una cuestión de sostenibilidad -la idea es reducir los envases de plástico-, en realidad debería ser de sentido común. De hecho, seguro que en muchos países donde la jara de agua encima de la mesa es parte de la bienvenida al cliente mirarán con extrañeza el debate que en España despierta este tema.

Porque sí, hay debate. Y por lo visto, mucho. Lo de las marcas de agua envasada es, hasta cierto punto, comprensible. Es su negocio, es el mercado y ya se sabe que a nadie le hace gracia que le vengan a pinchar el globo. Que lleven años con campañas para cuestionar la salubridad del agua del grifo, ya es otro tema.

Lo de la hostelería es más difícil de entender. ¿De verdad hace falta una ley que te obligue a poner en la mesa una jarra de agua y unos vasos? Por lo visto sí. Y de hecho, leyendo algunos mensajes, da la sensación de que están dispuestos a resistirse todo lo que haga falta ante lo que consideran poco menos que un insulto.

¿No es momento de exigir nada a la hostelería tras estos meses tan complicados? Aunque sería muy debatible, tampoco cuela, porque algunos ya lo decían antes de la pandemia, aunque ahora se agarren a ese argumento.

Las jarras y los vasos cuestan dinero. Limpiarlos cuesta dinero. La persona que los sirve, cuesta dinero, argumentan calculadora en mano. 

Claro. También tener un cuarto de baño limpio para los clientes cuesta dinero y es un servicio que hay que ofrecer aunque no aporte ninguna rentabilidad directa al negocio.

¿Hace falta una ley que obligue a tener cuartos de baño en los restaurantes?

 Visto que algunos la necesitan para ofrecer agua del grifo gratis, empezamos a creer que si lo de los aseos no fuera obligatorio algunos también se lo ahorrarían.

Por suerte, hay negocios que ya han pensado fórmulas sencillas para ofrecer agua gratis de forma cómoda. Todavía es poco habitual en España, pero ya nos hemos encontrado algún local que cuenta con una especie de fuente de agua donde el cliente puede servirse él mismo.

Hecho con cierta gracia puede convertirse en un elemento más de la decoración del bar y, sobre todo, en un gesto simpático y amable ante los clientes. Pero vaya, que sin florituras, una jarra de agua -un poco de hielo sería bonito en verano- al centro de la mesa, y listo.

Llámalo gratis, llámalo algunos céntimos más de aquí y de allá para que, si de verdad crees que es necesario, puedas compensar semejante inversión en I+D y que las cuentas sigan saliendo. Las botellas de agua del grifo filtrada a 3 euros seguro que algo de margen han dejado este tiempo, por cierto.

El problema es que la ley no lo va a sugerir, lo va a imponer, dicen algunos abanderando ese liberalismo hostelero que tanto se lleva frente a la normativa pero tan poco cuando hacen falta ayudas públicas. El problema es, insistimos, que algunos -ojalá pocos- necesitan que algo lógico sea impuesto por ley.

Así que no esperes unos meses a que sea obligatorio. Si es que lo consiguen, claro. Que una cosa es la teoría y otra la práctica, y tampoco parece que vaya a haber inspectores del agua poniendo multas.

Adelántate, que luzcan esas jarras de agua del grifo en las mesas o al menos el gesto de ofrecerlas. Tus clientes te lo agradecerán y puede que incluso crean que no es un cuestión legal, sino un detalle que tienes con la sostenibilidad del planeta y con sus bolsillos en estos tiempos complicados que vienen.

Fuente: 20 Minutos

Por | 2020-06-16T11:13:38+00:00 16/06/2020|Hostelería|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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