Mascotas invasoras: la ley más allá del animal de compañía

Mascotas invasoras: la ley más allá del animal de compañía

Las mascotas invasoras son tan desconocidas como problemáticas, y no solo para sus dueños, sino también para el medio ambiente, al que pueden ocasionar graves daños. Es por ello que hay una estricta normativa legal que tiene como objetivo regularizar su posesión. En Rosetta Advisro, tu buscador de Despachos Profesionales, contamos con profesionales en la asesoría del sector de la veterinaria.

¿Cómo saber si mi mascota está, o no prohibida?

De entrada, hay que comprobar si nuestra mascota exótica figura en la lista de especies prohibidas por el RD 630/2013. Si es así, hay que regularizar su situación presentando la documentación pertinente, o bien demostrar que su adquisición fue anterior a la entrada en vigor de dicho RD. También será obligado pasar los pertinentes controles veterinarios y abrir una documentación oficial referida al animal en cuestión. Sería también bueno implantarle un micochip y, sobre todo, no criar, ni reglar ni vender a la mascota. Hay que tener en cuenta, además, que cada ayuntamiento tiene su propia normativa al respecto.

Volviendo a los peligros de las mascotas invasoras, por definición son animales exóticos, no nativos, que han sido introducidos y cuya propagación es una amenaza para el ecosistema y para las especies que viven en él. Son capaces de destruir la flora y fauna autóctonas hasta llegar a extinguirlas, y la lucha contra estas especies invasoras cuesta cifras millonarias.

Ejemplos claros

El ejemplo más paradigmático de mascotas invasoras es el mapache, fácil de adquirir y que en muchas ocasiones acaba en libertad, donde tiene carta blanca para transmitir enfermedades como la rabia o arrasar plantaciones para alimentarse y comer huevos de aves. Todo ello agravado por el hecho de que se trata de un depredador nato que se reproduce con una enorme facilidad.

Otros casos de mascotas invasoras son la cotorra argentina, el visón americano, la tortuga de Florida, la rana toro y la tortuga Galápago además de otras especies que no son mascotas pero que igualmente son consideradas invasoras y peligrosas, como el cangrejo rojo, el siluro, varios tipos de erizo y de caracoles o el mejillón cebra. Todas ellas están catalogadas como tales en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

En cualquier caso, lo que queda claro es que tener una mascota representa una responsabilidad para toda la vida. Si aún así, queremos asumir esa responsabilidad, hay que estar informado de si la mascota es legal y, en caso de serlo, conocer todos los requisitos que supone la adquisición de esa mascota. Y conocer, también, las sanciones a las que nos exponemos.

La cuantía de las sanciones

En este sentido, hay que recordar que introducir estas especies en los ecosistemas españoles está sancionado por la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, con infracciones que pueden ser graves o muy graves en función del valor del daño causado, con sanciones que pueden ir de 3.000 euros a 2.000.000 de euros. Las sanciones por abandono de un animal pueden acarrear, según el Código Penal, multas de uno a seis meses, así como penas de inhabilitación especial de tres meses a un año para ejercer actividades relacionadas con animales. Y liberar especies de fauna no autóctona, de modo que se perjudique el equilibrio biológico, contraviniendo las leyes protectoras de las especies de flora o fauna, se castiga en el Código Penal con penas de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses, y con inhabilitación especial para profesión u oficio por tiempo de uno a tres años.

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