Los animales están viviendo a su manera la situación excepcional

Los animales están viviendo a su manera la situación excepcional

Los animales están viviendo a su manera la situación excepcional provocada por el coronavirus, como las personas.

Durante más de dos meses los perros han visto trastocada su rutina, han podido estar más tiempo con las personas que los cuidan –su absoluta prioridad–, pero en algunos aspectos también han salido perdiendo.

Los perros vieron en marzo como, de la noche a la mañana, las personas empezaban a pasar todo el día encerrados en casa. De estar solos un montón de horas cada día, esperando con ganas el momento del regreso de las familias del trabajo o de la escuela, pasaron a compartirlo prácticamente todo, a estar juntos 24 horas al día. Pero el confinamiento está en plena desescalada y las personas van recuperando poco a poco las rutinas.

Cada semana pasamos menos horas en casa, con más salidas. Para los perros fue mucho más fácil adaptarse a compartir mucho más tiempo que no reaprender ahora a vivir como lo hacían antes de la emergencia sanitaria, con más horas al día solos y menos atención.

Es un proceso más o menos gradual en cada casa, y si se hace con un acompañamiento, de forma consciente y siguiendo los consejos de los expertos, puede resultar mucho menos traumático. “Hay perros que no se acostumbran a quedarse solos de nuevo y sufren con la desescalada”, advierten desde el Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya (CCVC). La angustia que sufrirán los perros puede llegar a lo que describen los expertos en comportamiento animal como estrés por separación .

“Los perros han dejado de poder jugar con otros perros, de poder estar con otras personas a parte de los propietarios y de poder hacer salidas largas; condiciones que pueden incrementar su nerviosismo

explica Marta Amat, doctora en veterinaria, etóloga y profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

¿Qué es el estrés por separación?

El estrés por separación es una alteración de la conducta que puede presentar distintos niveles de ansiedad en función de cada animal y situación. “El perro lo pasa especialmente mal cuando está solo o no está con la persona con la que ha establecido el vínculo emocional más fuerte, es decir, su dueño”, advierten desde Kiwoko.

“Los perros han pasado una temporada larga acompañados casi todo el día, un hecho positivo si el vínculo con el propietario es sano. Ahora bien, nos podemos encontrar que ahora les cueste quedarse solos y que manifiesten problemas de angustia, miedo o frustración”

Detectar si el animal está padeciendo el estrés por separación es relativamente sencillo si se está pendiente del perro, especialmente cuando se trata de casos agudos. Cuidado que la mayoría de síntomas se expresan cuando se queda el animal solo en casa de nuevo.

“Puede pasar que cuando se quedan solos todo el día ladren , lloren, hagan sus necesidades en casa o destrocen el mobiliario. Los síntomas son variados, son problemas muy molestos tanto para los propietarios como para los vecinos”

“Son ladridos, lloros o gemidos por parte de los perros y, en el caso de los gatos, llantos o maullidos continuos. Además, hay otros síntomas que también pueden darse y alertar de esta patología, como orinar o defecar dentro de casa, conductas destructivas, vómitos o higiene extrema en el caso de los gatos”, añaden desde Kiwoko.

Separación progresiva y otros trucos

Existen pautas y recomendaciones básicas para hacer frente a la nueva situación que supondrá por fuerza pasar menos horas con las mascotas. De esta forma, el perro irá recuperando las vivencias y emociones que eran habituales antes del confinamiento.

“En la medida de lo posible, recomendamos dejar al perro solo, a ratos, en una habitación siempre acompañado de un refuerzo positivo, como un juguete dispensador de comida o con premios escondidos que tenga que buscar. También, si es posible, deberíamos de procurar ausentarnos de casa de forma gradual y dejarlo solo poco a poco”, explica la doctora Amat.

Maullidos o higiene extrema son síntomas que pueden alertar que el gato está sufriendo estrés

Cuando se esté en casa con el animal es bueno también que tengan su espacio, que no se esté todo el día pendiente de ellos, porque esto genera todavía más dependencia. Lo que se quiere evitar, destacan los expertos, es que “las mascotas no pasen de un estado de completa atención a un estado de soledad total, notando mucho más el cambio”. Que jueguen de forma autónoma, que se distraigan solos, como hacían antes del encierro, puede ser también un buen recurso.

Normalizar al máximo el momento de vuelta a casa, para que el animal no lo relacione como algo excepcional, también ayuda a reducir la ansiedad. “No hay que aumentar el estado de excitación, es importante no abrumar a las mascotas al llegar a casa ni exaltarles con un saludo efusivo. Lo ideal es que sea corto para que no asimile la vuelta a casa como algo positivo sino como algo normal. Solo cuando esté sereno y tranquilo podremos acariciarle y premiar su conducta”, recomienda la pauta de consejos básicos de Kiwoko.

Que el perro tenga su espacio en casa, donde se siente seguro protegido, es también una buena ayuda.

¿Los gatos también sufren estrés por separación?

Sí, los gatos también pueden sufrir el estrés por separación, aunque los perros son los más propensos porque sus vínculos con las personas son diferentes. “Los gatos volverán a su rutina y a tener ratos de tranquilidad y privacidad, quienes nos preocupa más son los perros”, admite Amat.

Ahora bien, el cambio de rutina, con las familias confinadas en las casas, también ha trastocado el día a día de los gatos. “El hecho de que estemos todo el día en casa priva a los gatos de menos momentos de tranquilidad y les puede generar estrés. Además, la presencia constante de vecinos cerca incrementa los ruidos a los que estan expuestos, y esto tampoco les gusta”, explica Amat.

Pedir ayuda y asesoramiento a un experto

Lo habitual es que los animales se adapten a la nueva realidad. Pero si persisten los problemas y el animal sigue mostrando angustia cuando pasan los días y se va recuperando la rutina anterior a la crisis sanitaria, es aconsejable pedir ayuda a un experto en comportamiento animal para que el problema no se cronifique .

“Si un perro no se adapta al desconfinamiento hemos de consultar a un veterinario especializado en comportamiento animal, es decir, un etólogo. Cuanto antes se diagnostique el problema, antes se podrán establecer las medidas de tratamiento y el pronóstico será mejor”

El Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya ha editado incluso un vídeo con recomendaciones prácticas para garantizar el bienestar de las mascotas tanto durante el confinamiento como en esta desescalada.

Fuente: La Vanguardia

Por | 2020-06-03T14:53:02+00:00 03/06/2020|Veterinaria|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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