Las tareas de alta rentabilidad

Las tareas de alta rentabilidad

Para conseguir tareas de alta rentabilidad debemos realizar un camino no complejo, pero sí plagado de particularidades. Gregorio Acedo del despacho especializado en la gestión profesional de la empresa SCENTIA ALLIANCE nos explica cómo iniciar 2019 con un muy buen rumbo.

Inicia 2019 con una buena orientación

Nada mejor que comenzar el año 2019 con una buena orientación sabiendo dónde vamos y qué queremos conseguir. Para todo ello desarrollaremos un plan de acción midiendo muy bien los objetivos, las metas que los componen, las personas que se van a ver implicadas y los ratios de trabajo de cada trabajador de nuestra organización.

El desarrollo de este plan nos supondrá un gran ahorro en los costes y del esfuerzo. Pese a que, al principio, nos cueste, debemos hacerlo.

Planes de acción en un departamento

Por ejemplo, si vamos a desarrollar el plan de acción del departamento comercial tenemos que tener muy claro:

¿Cuántas visitas vamos a hacer a clientes nuevos?

¿Cuántas visitas vamos a hacer a clientes antiguos?

¿Tiempo invertido en desplazamiento?

¿Qué ratios de trabajo esperamos de cada una de las visitas?

¿Qué sistema de medición vamos a utilizar? Con este punto podremos controlar y medir todas nuestra actividad.

Cuantas veces nos ha sucedido que hemos ido a trabajar y ha pasado un día, una semana, un mes… y hemos tenido que trabajar con auténtica desesperación y hemos llegado a la conclusión de que no hemos conseguido nada.

¿Por qué sucede?

Desgranamos lo que conocemos como una tarea de alta rentabilidad, una tarea de gestión diaria y la tarea de baja rentabilidad.

No es lo mismo trabajar en tareas de alta rentabilidad, que van vinculadas a los resultados de la actividad que desempañamos, que en una tarea de baja rentabilidad, que lo único que nos genera es la pérdida del tiempo.

¿Qué es una tarea de alta rentabilidad?

Es la que va vinculada a resultados.

¿Cómo las catalogo e identifico?

Son solo las que van en nuestros objetivos y nuestras metas. Si trabajamos en otra tarea que no va incluida en uno de nuestros objetivos en alguna de nuestras metas no será nunca una tarea de alta rentabilidad y serán aspectos cotidianos o tarea de gestión diaria, de las que al cabo de la jornada hacemos muchas.

Pondremos un ejemplo del departamento comercial.

No es lo mismo ir a visitar a un cliente e interesarte por él, explicarle qué productos tenemos y decirle que para cualquier cosa que necesite estaremos a su lado… que ir a la oficina, hablar con los compañeros y pasar media mañana haciendo como que hago cosas, pero tampoco termino de hacer algo. A final de mes, sin duda, lo notaremos en nuestra cuenta de resultados.

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