La universidad tendrá un 25% de aforo

La universidad tendrá un 25% de aforo

La universidad tendrá un 25 % de aforo el curso que viene y casi la mitad del horario será online por el progresivo desconfinamiento de la población y por los cambios que implica en la normalidad.

Los centros educativos en general, y la universidad en concreto, se verán alterados por dos aspectos vinculados a la prevención, el distanciamiento físico y la garantía de desinfección de espacios.

Los gerentes contemplan aumentos en concepto de desinfección y limpieza de los espacios después de cada uso, lo que se hace difícil en espacios comunitarios, especialmente en los lavabos.

Se contemplan prevenciones como mamparas de metacrilato para los empleados que atiendan al público y para separar mesas. Y se recomienda la ventilación de todas las áreas.

La URV pedirá a sus trabajadores no sólo atender a las recomendaciones de uso de mascarilla y geles sino el mantenimiento de higiene de sus espacios, para ayudar a prevenir los contagios.

La norma de mantener el distanciamiento físico entre las personas obliga a rediseñar el uso de los campus.

La ocupación de áreas de trabajo y aulas en la universidad se reducirá a un 25% de su aforo actual en unas primeras fases y podrá ir incrementándose hasta el 50%.

Se calcula unos 15 m2por persona la superficie que puede ocupar, lo que da ventaja a aquellas aulas magnas de edificios antiguos, como los históricos de la UB, diseñadas con gran generosidad.

Esa cualidad que hasta el presente era un inconveniente por la falta de aprovechamiento espacial se convierte ahora en una ventaja, pues permite clases con más alumnos.

La limitación del espacio obligará reducir la docencia presencial, a entre la mitad y un cuarto del horario habitual. El resto será online. Se reservará para clase in situ las prácticas.

Está en proceso el teletrabajo, con horarios de presencia reducida en el centro, tanto para docentes como para personal administrativo y de servicios.

Se calcula un 20% la actividad presencial. Este es un cálculo a grandes rasgos ya que hay actividades que pueden realizarse a distancia y otras que no.

También se contempla flexibilidad en las entradas y salidas para evitar coincidir. Algunas universidades han decidido no comprar más PC y adquirir sólo portátiles para asentar la cultura del teletrabajo.

Fuente: La Vanguardia

Por | 2020-05-05T17:48:49+00:00 05/05/2020|Educación|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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