La semana de 4 días es el principio

La semana de 4 días es el principio

La semana de 4 días es el principio: la idea que une a empresarios, políticos y empleados. Cada vez más voces en España plantean la posibilidad de una reducción de jornada semanal, incluso aquellos que la descartaban.

No hay medida sin coste para atender esta situación, así que las empresas tendrán que decidir si gastar en oficinas o en personal.

Es el síntoma más claro de dos tendencias.

Una, que la pandemia y el posterior confinamiento han provocado que muchos trabajadores (y empresarios) se replanteen su relación con el tiempo laboral, tras meses de teletrabajo y difícil conciliación.

Esta misma semana, el secretario de Empleo valenciano, Enric Nomdedéu, recordaba que una medida de ese tipo es “inteligente, de progreso, de bienestar”.

Valencia es una de las regiones que más tiempo llevan trabajando en la semana de cuatro días a través de Labora, su servicio de empleo.

No es un mero parche, sino una solución a largo plazo. También acaba de lanzarse 4Suma, una plataforma surgida desde el ámbito empresarial y que reclama la semana de cuatro días a través de tres medidas.

  • La reducción de jornada en un 20% o a 35 horas sin reducción de sueldo.
  • Reducción a cuatro días en centros educativos para favorecer la conciliación.
  • Apoyo de las administraciones para mejorar la productividad de las empresas que se sumen a la iniciativa.

Un informe realizado para el Gobierno británico el pasado año por el Nobel Robert Skidelsky la calificaba de medida “éticamente deseable”.

Valencia está a la vanguardia de Europa, algo como esto merece un experimento, como el de la renta básica de Finlandia.

La crisis ha funcionado como amplificador y como espejo, amplificando las disfunciones de la estructura económica, y como espejo, porque las empresas han descubierto quiénes son, cuál es su equipo, sus capacidades y sus puntos débiles, y puede haber sido doloroso.

Es lo que explica Ramón Marrades, economista urbano y director de estrategia de La Marina de Valencia.

El espejo de la pandemia ha devuelto tres imágenes:

  • A los trabajadores, la conciencia de la necesidad de conciliar y equilibrar mejor.
  • A las empresas, que se puede ser igual o más productivos con jornadas más razonables, con menos desplazamientos.
  • Y a nivel macro, el impacto en la economía global, el territorio y el medio ambiente.

Momento de experimentos

La coyuntura es propicia para probar cosas nuevas, incluso para convencer al escéptico.

Es lo que le ha ocurrido a José Luis Casero, presidente de Arhoe, Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles.

Reducir la jornada puede facilitar más tiempo para el consumo y más posibilidades de acceso al mercado laboral.

Ha llegado el momento de ser imaginativos y proponer nuevas soluciones en un contexto totalmente distinto al del 1 de marzo.

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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