Así serán las nuevas viviendas tras el coronavirus: habitaciones de diez metros y todas con terraza

Así serán las nuevas viviendas tras el coronavirus: habitaciones de diez metros y todas con terraza

La pandemia del coronavirus ha traido numeros cambios a nuestras vidas. Nuevas costumbres, incógnitas, relaciones y en un futuro cercano traerá ademas un nuevo modelo de vivienda. El primer paso se está dando ya en el País Vasco. Las nuevas viviendas que se construyan allí deberán tener una superficie mínima de 35 metros cuadrados, con habitaciones de al menos 10 metros y con terraza, además de poder adaptarse a las personas de movilidad reducida, según recoge el proyecto que el Gobierno vasco prevé aprobar antes de final de año.

La norma define las condiciones mínimas de las viviendas a construir y de las que se vayan a rehabilitar, y ha incluido «unas experiencias aprendidas durante el confinamiento, cuando nuestra casa ha sido nuestro refugio y también nuestro lugar de trabajo, de estudio y de ocio», ha dicho.

En estos últimos meses se ha evidenciado la importancia de los espacios exteriores como terrazas y balcones y también la importancia de unas ciertas dimensiones en los dormitorios para, por ejemplo, poder teletrabajar o realizar actividades de ocio, y por ello el decreto ha determinado que todos los pisos deberán disponer de una terraza de un mínimo de 4 metros cuadrados, con metro y medio de fondo, y con habitaciones de al menos 10 metros cuadrados.

El decreto exige que la superficie mínima de las nuevas viviendas sea de 35 metros cuadrados útiles, «que son los que se consideran suficientes para acoger una cocina de 7 metros, un espacio de estar de 14 metros, una habitación de 10 metros y un aseo de 3,5 metros cuadrados», ha descrito Arriola, quién ha insistido en que con esos mínimos se propone unos pisos más grandes que los actuales.

El decreto plantea que todas las viviendas puedan ser adaptadas a las necesidades de las personas a lo largo de la vida y así se puedan reformar para hacerlas accesibles a quienes tengan problemas de movilidad o dependencia, debido al envejecimiento.

Será obligatorio garantizar el libre acceso a todos los espacios del edificio, se marcan unas dimensiones mínimas en cada estancia, que permitan su uso por personas con movilidad reducida sobrevenida o bien su adaptación con unos pequeños ajustes y reservará pisos en cada nueva promoción a personas con movilidad reducida.

También se incorpora la perspectiva de género al diseño y se evitan recovecos y ángulos ciegos que creen inseguridad y se integra al máximo el espacio estar-comedor-cocina, con el fin de que las tareas del hogar sean visibles y puedan ser compartidas por el conjunto de la unidad familiar.

Los consistorios tendrán un plazo de dos años para adaptar sus ordenanzas municipales al nuevo decreto.

Respecto a las viviendas ya construidas, el decreto recoge que en el caso de reforma o rehabilitación deberán tener en cuenta unas nuevas exigencias muy parecidas a las indicadas para los pisos nuevos, para llegar a estándares de diseño similares. Pero, si no fuera posible por la morfología del edificio, el propietario podrá solicitar al ayuntamiento un procedimiento de exención de esos requisitos.

Fuente: Las Provincias

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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