La ganadería no para

La ganadería no para

La ganadería no para, como vemos con el grupo cooperativo aragonés Agroveco se dedica a la producción de piensos de alta calidad especialmente para la ganadería, pero también para la alimentación de mascotas.

Su actividad se ha convertido en esencial en esta situación de emergencia sanitaria que ha obligado a confinar a la población y a cerrar aquellas actividades productivas no consideradas imprenscindibles.

Pero su trabajo, como el de cualquier sector, se ha visto también alterado por la excepcional situación.

En los primeros días del estado de alarma su actividad se volvió frenéticasus ventas llegaron a crecer durante el mes de marzo hasta un 20%. Les sucedió como a los supermercados.

Nosotros hacemos un 45% en sacos de pienso y vendemos a través de distribuidores, en una situación normal compraba un saco esos días se llevaba cuatro o cinco por miedo a que hubiera desabastecimiento«.

Explica el director de Aprovecho

Toda esa demanda y las estrictas medidas de seguridad para evitar la expansión del coronovirus han supuesto para el grupo, todo un reto de adaptación tanto en producción como en logística. 

«La elaboración de pienso en sacos exige mucha mano de obra, no es como hacerlo a granel. Tenemos 150 referencias, por lo que con todos los clientes pidiendo más producción ha sido un auténtico desbarajuste».

Explica Valdrés, el director de Agroveco.

La aplicación de los protocolos sanitarios ha obligado a establecer dos turnos con la consiguiente pérdida productiva. Eliminaron referencias ya que eran un caos las continuas interrupciones que exige cambiar de una a otra. 

Atender los pedidos por teléfono ha dificultado mucho la solución de los problemas. Y también se ha resentido la logística, por el precio del transporte que se incremento hasta un 60%.

Vuelta a la normalidad

Con el mes de abril las ventas parecen haber retomado la normalidad, tanto por parte de los ganaderos como de los clientes que adquieren sus piensos para mascotas.

Ahora la empresa se enfrenta a otras otras incertidumbres, las que trabajan en la alimentación para rumiantes, un sector que está soportando una situación muy complicada por el cierre de la restauración.

Una circunstancia que repercutirá en el grupo cooperativo ante las dificultades de sus clientes para hacer frente a los pagos.

La cooperativa aragonesa ha conseguido un nuevo pedido en pleno estado de alarma. «Precisamente estos días acabamos de hacer un cliente en Islandia y ya nos ha hecho un pedido», matizan en Agroveco.

Fuente: Heraldo.es

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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