Infección, la película premonitoria de la pandemia

Infección, la película premonitoria de la pandemia

Infección, la película premonitoria de la pandemia que censuró Nicolás Maduro. El filme estrenado en 2019 pasó con éxito por los festivales de Sitges y Huelva, pero en su país se encontró con la censura chavista. 

Infección muestra a un gobierno autoritario tratando de tapar el sol con un dedo en una epidemia que va destruyendo el país. Hay grafittis que muestran el repudio hacia el chavismo en la película.

Creo que al gobierno no le gustó ver cómo reprimirían una pandemia si sucediese: disparando, apresando a todo el que esté infectado, a todo el que dé cifras en los medios.

La revolución debe vivir

Viviremos y venceremos. Nicolás Maduro y su mujer, la primera combatiente revolucionaria Cilia Flores, huyen a bordo de un avión en una Venezuela atacada por un virus.

La película trata del Covid-19, sino del virus zombi inventado por el cineasta Flavio Pedota para su opera prima Infección, tan premonitoria que asusta.

Meses después, la ficción se ha hecho en buena parte realidad. «Contacten a Naciones Unidas. Esto es de nivel 4″, avisa un médico en los primeros momentos de la proyección.

En la epidemia de Pedota, todo comienza en Venezuela, no en China, aunque en el origen aparezcan rusos y murciélagos. Una Venezuela devastada por el chavismo.

«Es una Venezuela muy incomoda para el chavismo, un régimen obsesionado con no tener mala propaganda», subraya el cineasta, quien un ya confinaba a la gente en sus casas y cerraba las fronteras.

Un filme salpicado de guiños, como la gasolinera destrozada de PDVSA, la petrolera nacional que fue la quinta más poderosa del planeta y que hoy ni siquiera es capaz de producir gasolina.

«Vamos a buscar agua», avisa otro de los personajes, como tantos millones de venezolanos lo hacen cada día en un país.

Crisis humanitaria, saqueos y el avión partido de Conviasa, la aerolínea estatal, en crisis perenne. «Nos vamos a Fuerte Tiuna, es el lugar más seguro que hay», ordena un coronel, símbolo de la fuerza bruta en la película.

Y, sobre todo, la desesperanza que embarga a los protagonistas ante el avance irremediable de la epidemia, la misma que siente la mayoría del pueblo venezolano ante el poder caníbal de la revolución.

Sólo los niños son inmunes a la enfermedad, como si la salvación estuviera únicamente en el futuro.

«Yo no creo que esto termine pronto, una epidemia de este tipo…», vaticina el protagonista, el médico Adán Vargas, especialista en virus, que ha perdido a su mujer por cáncer.

«Me imaginé cómo reaccionaría el chavismo ante una pandemia y lo puse en el guión. No me han decepcionado, han hecho exactamente todo lo que pensé: desinformación en los medios, persecución especialmente contra los doctores, represión militar…

Dispara el director.

Infección tiene un precedente latinoamericano en el subgénero de los zombis revolucionarios. Se trata de Juan de los Muertos, del cineasta cubano Alejandro Brugués. 

Eso sí, tan incómoda por lo que el gobierno de Raúl Castro se negó a estrenarla, aunque los puestos de dvd piratas vendían versiones baratas para regocijo de los cubanos. 

Spoiler: imperdibles los títulos de crédito de Infección, con imágenes de los cinco millones de venezolanos que huyen de su país por culpa de la epidemia. 

Fuente: El Mundo

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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