Las granjas también sufren la cuarentena

Las granjas también sufren la cuarentena

Miles de explotaciones dedicadas a la cría de lechazos y de cabritos se han visto obligadas a mantener los animales en las explotaciones o malvenderlos a la distribución ante el cierre de la demanda en la restauración.

Las medidas aplicadas por el Gobierno han hundido igualmente al sector de flores y de plantas ornamentales. Los ganaderos reclaman medidas de almacenamiento y los viveristas compensaciones como cosecha no recolectada.

“Han cerrado los restaurantes y en el mercado los precios se han caído desde los 11 a los seis euros kilo en cuestión de una semana. Los restaurantes pagarán cuando puedan. No tengo otra salida que vender a pérdidas. Yo vendo barato, pero no he visto bajar los precios al consumo. Los animales comen, crecen y no tengo instalaciones para el engorde.

Además, esta raza autóctona no sirve para hacer animales grandes. Y hasta hace dos días que habló el ministro, nos paraba la Guardia Civil si íbamos dos personas en el coche a dar de comer a las vacas en el campo.”

Según los datos manejados por la Administración, en 2018 el gasto total en consumo alimentario se elevó a 68.500 millones de euros en los hogares, a los que se sumaban otros 34.500 millones en el conjunto de la restauración. De esos 103.000 millones, unos 59.000 millones corresponden a gastos de alimentos y otros 41.000 millones a bebidas de todo tipo.

En el sector del ovino el cierre de la restauración ha hundido el segmento del lechazo además por el mayor número de eventos que se celebran en primavera. Sobre el sacrificio de unos 10 millones de animales y una producción de 118.000 toneladas, aproximadamente una tercera parte corresponde a los lechazos, animales con menos de siete kilos en canal.

El Ministerio de Agricultura, con el respaldo de otros países como Grecia, Portugal o Italia, reclama medidas como ayudas a la UE para el almacenamiento. Una segunda salida que se lleva a cabo con éxito en los últimos años sería la exportación de animales con más peso a los países del norte de África.

Sin embargo, la medida no es viable para todas las explotaciones por su estructura de producción. La misma situación se repite en el mercado del caprino, aunque en este caso, el volumen de la producción total es solamente de unas 10.000 toneladas.

Para aumentar la demanda, la interprofesional pondrá en marcha una campaña en las zonas de mayor producción para aumentar el consumo de lechazos en los hogares. El consumo total de ovino por persona y año ha pasado de 2,2 kilos hace una década a solo 1,3 kilos.

Las explotaciones de ovino se podrían acoger a los créditos dispuestos por la Administración que contemplan esa posibilidad cuando los ingresos se hayan reducido en un 75%. Sin embargo, no lo podrán hacer en cuanto una gran parte de las explotaciones mantienen parcialmente los ingresos por la venta de leche donde no ha caído la demanda, aunque los precios sigan sin levantar cabeza.

En el porcino se repite la situación con la venta de cochinillos, segmento que supone una parte de la actividad del sector y que generalmente está en manos de pequeñas y medianas explotaciones.

Se sacrifican unos 51 millones de animales para producir 4,5 millones de toneladas. De estas se exporta más de la mitad, fundamentalmente a China, Francia, Italia o Portugal. La cría de cochinillos para esa demanda se estima en 1,5 millones de animales.

En este caso, el hundimiento de los precios ha sido total frente a los altos precios que registra la carne de porcino en su conjunto. Desde la Asociación de Productores, Anprogapor, se reclaman medidas de almacenamiento planteadas por España ante la UE.

Las hamburguesas, la excepción

El cierre de la restauración ha afectado en menor medida al sector del vacuno, salvo casos muy concretos de suministros de hamburguesas. En los hogares, el consumo de este tipo de carne es el normal y, en la restauración, según los datos de la interprofesional, hay un dominio de carnes de importación, salvo en el segmento de carnes selectas.

La deriva del coronavirus no está afectando en líneas generales al conjunto de las producciones agrícolas en periodos de siembras, salvo en el caso de los viveristas productores de flores y de plantas ornamentales con ventas por valor de unos 1.000 millones.

Con procesiones de Semana Santa y otras festividades anuladas, se han hundido las ventas y las flores se marchitan. La Federación de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas ha planteado a la Administración la necesidad de que Bruselas adopte medidas de apoyo, como la concesión de ayudas por superficies no recolectadas, como ya sucediera en su día con la crisis del E.Coli en el pepino.

Las exportaciones en su conjunto, fundamentalmente carnes y productos hortofrutícolas, se desarrollan con normalidad y solo existen caídas en la fresa ante la entrada en campaña de la producción en Francia que tradicionalmente en estas fechas sustituye a la española.

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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