Equipos de Protección Individual para Veterinarios

Equipos de Protección Individual para Veterinarios

Uno de los principios básicos de la acción preventiva es “evitar los riesgos y evaluar los riesgos que no se puedan evitar” (Art. 15.1.LEY 31/95). Cuando el riesgo no se pueda evitar deberán adoptarse medidas para reducirlo al mínimo, ya sean medidas de protección colectiva o de protección individual.

Se ha definido el equipo de protección individual, EPI, como cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud y a cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin. No obstante, también se considerarán como EPI:

  • El conjunto formado por varios dispositivos o medios que el fabricante haya asociado de forma solidaria para proteger a una persona contra uno o varios riesgos que pueda correr simultáneamente.
  • Un dispositivo o medio protector solidario, de forma disociable, o no derogable, de un equipo individual no protector, que lleve o del que disponga una persona con el objetivo de realizar una actividad.
  • Los componentes intercambiables de un EPI que sean indispensables para su funcionamiento correcto y se utilicen exclusivamente para dicho EPI.

La correcta elección de los equipos de protección individual a utilizar, así como el hecho de disponer de una información adecuada sobre su uso (en algunos casos, formación), contribuirá a evitar o minimizar las consecuencias de los accidentes y a prevenir enfermedades.

Tipos de EPIs

En función del tipo de protección que ofrecen, los EPI que con más frecuencia se van a utilizar en una CLINICA VETERINARIA pueden clasificarse en:

Hay otra serie de elementos de protección que pueden resultar de interés según el lugar y tipo de actividad a realizar, como son:

  • Equipos para la protección respiratoria, caso de mascarillas.
  • Material para prevenir lesiones dorsolumbares: fajas de protección.

Además de estos requisitos básicos, los EPIs deben:

  1. Reunir las condiciones normales de uso previsibles a que estén destinados, de modo que el usuario tenga una protección apropiada y de nivel tan elevado como sea posible.
  2. Los EPI a utilizar, en cada caso, no ocasionarán riesgos ni otros factores de molestia en condiciones normales de uso.
  3. Los materiales de que estén compuestos los EPI y sus posibles productos de degradación no deberán tener efectos nocivos en la salud o en la higiene del usuario.
  4. Cualquier parte de un EPI que esté en contacto, o que pueda entrar en contacto, con el usuario durante el tiempo que lo lleve estará libre de asperezas, aristas vivas, puntas salientes, etc., que puedan provocar una excesiva irritación o que puedan causar lesiones.
  5. Ofrecerán los mínimos obstáculos posibles a la realización de gestos, a la adopción de posturas y a la percepción de los sentidos.
  6. Posibilitarán que el usuario pueda ponérselos lo más fácilmente posible en la postura adecuada y puedan mantenerse así durante el tiempo que se estime se llevarán puestos, teniendo en cuenta los factores ambientales, los gestos que se vayan a realizar y las posturas que se vayan a adoptar. Para ello los EPI se adaptarán al máximo a la morfología del usuario por cualquier medio adecuado, como pueden ser sistemas de ajuste y fijación apropiados o una variedad suficiente de tallas y números.
  7. Serán lo más ligeros posible, sin que ello perjudique a su solidez de fabricación ni obstaculice su eficacia.
  8. Tendrán una resistencia suficiente contra los efectos de los factores ambientales inherentes a las condiciones normales de uso.
  9. El grado de protección óptimo que se deberá tener en cuenta para su elección será aquel por encima del cual las molestias resultantes del uso del EPI se opongan a su utilización efectiva mientras dure la exposición al peligro o el desarrollo normal de la actividad.
  10. Cuando las condiciones de empleo previsibles permitan distinguir diversos niveles de un mismo riesgo, se deberán tomar en cuenta clases de protección adecuadas en el diseño del EPI.

Además de lo ya expuesto, se establecen una serie de exigencias complementarias para varios tipos o clases de EPIs. Así, cuando los EPI lleven sistema de ajuste, durante su uso en condiciones normales y una vez ajustados, no podrán desajustarse salvo por la voluntad del usuario, caso de gafas sujetas con elástico.

En el caso de los EPI empleados como protectores del rostro, ojos o vías respiratorias, estos limitarán lo menos posible el campo visual y la visión del usuario. Los sistemas oculares de estos tipos de EPI tendrán un grado de neutralidad óptica que sea compatible con la naturaleza de las actividades más o menos minuciosas y/o prolongadas del usuario. Si fuera necesario, se tratarán o llevarán dispositivos con los que se pueda evitar el empañamiento.

Los modelos de EPI destinados a los usuarios que estén sometidos a una corrección ocular deberán ser compatibles con la utilización de gafas o lentillas correctoras.

Por | 2020-03-24T18:26:27+00:00 23/03/2020|Veterinaria|Sin comentarios
José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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