El Gobierno acuerda con las autonomías que todos los alumnos pasen de curso, salvo casos muy excepcionales

El Gobierno acuerda con las autonomías que todos los alumnos pasen de curso, salvo casos muy excepcionales

El tercer trimestre se dedicará a repasar contenidos de los otros dos. Habrá evaluación y los estudiantes podrán ir a Selectividad con asignaturas suspendidas.

El Ministerio de Educación ha acordado este miércoles con las comunidades autónomas los grandes elementos del final de curso. El principal es que los alumnos de infantil, primaria, secundaria, Formación Profesional y Bachillerato pasarán de curso, salvo casos muy excepcionales, con una nota según su rendimiento.

Los que se encuentren en los últimos cursos de una etapa educativa también podrán obtener el título correspondiente pese a que algunos profesores consideren que no han superado su asignatura.

El motivo es que la valoración del curso se hará de forma global por parte del equipo docente. Esto facilitará a los estudiantes de segundo bachillerato presentarse a las pruebas de acceso a la universidad. Todos los alumnos serán evaluados.

Y la evaluación final incluirá un informe personalizado que servirá para diseñar los planes de refuerzo que se pondrán en marcha el curso que viene para compensar los déficits con los que se cerrará el actual. La asistencia a esas clases de repaso será obligatoria para los alumnos que así decidan los centros.

Estas son las principales decisiones adoptadas en la conferencia sectorial de educación —y que el departamento que dirige Isabel Celaá plasmará ahora en una orden ministerial—, basadas en las condiciones excepcionales generadas por la suspensión de las clases para contener la expansión de la covid-19.

Un contexto que está resultando muy adverso para la mayoría de los 8,2 millones de alumnos de enseñanzas preuniversitarias y prácticamente imposible para, al menos, el 10% del alumnado que carece de acceso a Internet. La posible reanudación de las clases antes de las vacaciones escolares no ha sido abordada en la reunión, si bien Celaá ha afirmado en el congreso que en este terreno se seguirán las instrucciones sanitarias.

Promoción y obtención de títulos

Todos los alumnos pasarán de curso como norma general, independientemente del número de asignaturas que les queden pendientes. “La repetición se considerará una medida de carácter excepcional”, y tendrá que decidirla “en todo caso” de forma colegiada el equipo docente —formado por entre 10 y 15 profesores— atendiendo a la “evolución académica del estudiante durante el periodo previo” al cierre escolar decretado por la epidemia.

El sistema educativo español tiene una elevada propensión histórica a las repeticiones. España está a la cabeza (junto a Luxemburgo) en el conjunto de la UE, con una tasa media de repetición en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) del 12,5%. En Primaria, el 14,4% de los alumnos repite en alguno de sus seis cursos.

La finalización de las etapas educativas también será excepcional. Los alumnos podrán obtener los títulos de todas las etapas educativas a pesar de que algunos profesores consideren que no han aprobado su materia, es decir, que quieran suspenderlos.

Y ello porque la decisión de si un alumno se titula será del equipo docente, que valorará de forma global “la adquisición suficiente de los objetivos generales” de la etapa correspondiente.

Las autoridades educativas creen que ello reducirá al mínimo el número de quienes no consigan titularse. La decisión complementa a la promoción general en los últimos cursos de enseñanzas no obligatorias, como es el caso de ESO, FP y Bachillerato.

En este último caso se evitará que, como sucede todos los años, haya alumnos que no puedan presentarse a la Selectividad debido al suspenso de una única asignatura. En el caso de la Selectividad, el ministerio y las comunidades ya aprobaron un rediseño de la prueba para hacerla más sencilla. .

La fórmula permitirá a los estudiantes conseguir la máxima nota respondiéndose solo a los contenidos que el alumnado vio antes de que se decretara el cierre escolar.

El caso de los cerca de 8.000 estudiantes a quienes la pandemia sorprendió estudiando en el extranjero no fue analizado en la reunión, pero el ministerio ya anunció en su momento, y fuentes autonómicas reafirmaron este miércoles, que se están preparando fórmulas para garantizar que todos ellos puedan también pasar al siguiente curso.

Evaluación

La evaluación se hará básicamente en función del trabajo realizado por los alumnos durante los dos primeros trimestres del curso, que sí pudieron desarrollarse de forma presencial. La evaluación del tercer trimestre solo podrá ser tenida en cuenta para bien.

Las autoridades educativas consideran necesaria la evaluación, sobre todo, por su función diagnóstica: permitirá a los centros saber qué materias debe reforzar el alumno durante el curso siguiente.

Irá acompañada de un informe individual elaborado por el equipo docente. Tener calificaciones también servirá, esperan, para mantener la tensión del alumnado en un escenario de promoción casi asegurada.

La pérdida de conocimiento que se está produciendo al no poder ir a clase, argumentan, ya es muy elevada y lo sería aún más si los estudiantes pierden el estímulo de las notas. De ahí que se haya arbitrado una solución intermedia.

Todas las comunidades son partidarias de dedicar el tercer trimestre a repasar los contenidos expuestos en los dos anteriores y no avanzar en nuevos contenidos. Pero el acuerdo deja margen a la autonomía de los centros para que estos decidan impartir en el tercer trimestre algunos contenidos que consideren relevantes.

“En ningún caso, el alumno podrá verse perjudicado por las dificultades derivadas del cambio de metodología a distancia del tercer trimestre, y no podrá ver minorados los resultados obtenidos en las evaluaciones de los trimestres anteriores”

señala el documento aprobado en la conferencia sectorial.

En este aspecto el pacto sigue las recomendaciones del Consejo Escolar del Estado, máximo órgano consultivo en materia educativa del Gobierno, que la semana pasada apostó por la evaluación de los contenidos trabajados durante el confinamiento de forma telemática.

Planes de refuerzo

El acuerdo prevé que la gran desigualdad que la suspensión de las clases va a provocar entre los estudiantes debido a las diferencias de acceso a la docencia online y de entorno sociocultural en los hogares sea compensada con la puesta en marcha de planes de refuerzo.

Estos se inspiran en los planes de cooperación territorial creados por el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que fueron suprimidos en 2012, en plena ola de recortes, por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Los planes serán cofinanciados por el ministerio y las comunidades e irán dirigidos especialmente a los alumnos con necesidades de apoyo educativo así como a aquellos que hayan promocionado con varias asignaturas pendientes.

Su diseño concreto correrá a cargo de las comunidades. Fuentes autonómicas apuntan que consistirán, por ejemplo, en cuatro horas de clase dos tardes a la semana, fuera del horario lectivo. La asistencia a las mismas será obligatoria para aquellos que han pasado de curso con materias suspendidas.

Aunque inicialmente se planteó que el refuerzo se concentraría en el primer trimestre del siguiente curso, finalmente, se ha decidido desplegarlo a lo largo de todo el curso. Parte de los contenidos que no han podido verse este curso se trasladarán al siguiente, lo que, según prevé el acuerdo, obligará a reducir las programaciones previstas para el año que viene.

Escuelas de verano como apoyo

El curso terminará en junio. Es decir, no habrá prórrogas extraordinarias. Tampoco es seguro que las escuelas abran en verano. Lo que se ha decidido este miércoles ha sido que las Administraciones “organizarán o apoyarán” actividades de refuerzo que se integrarán junto a otras lúdicas en los centros educativos.

Como si fueran campamentos o escuelas de verano con una vertiente académica añadida. Estos cursos podrán ser “promovidos por otras Administraciones (como los Ayuntamientos) u organizaciones, contando con el concurso del voluntariado y en contacto con los centros educativos y sus docentes”.

El impulso público a estas iniciativas puede incluir, según fuentes del ministerio, la contratación de profesorado expresamente para este fin. Los sindicatos se oponen a que sean cubiertos por profesores que ya estén en el sistema.

Fuente: El Pais

Por | 2020-04-16T14:14:17+00:00 16/04/2020|Educación|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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