El supermercado es una prueba de fuego

El supermercado es una prueba de fuego

Ir al supermercado es una prueba de fuego, ya que es un espacio cerrado en el que se pueden llegar a congregar muchas personas, lo que siembra dudas y preocupación acerca de los potenciales riesgos que conlleva.

“El riesgo que entraña entrar a un centro a comprar es el mismo que el de cualquier otro espacio cerrado en que haya varias personas” – señalan desde la Sociedad Española de Virología.

Lo esencial es mantener en todo momento la distancia de seguridad, entre metro y medio y dos metros entre personas para que el supermercado no sea una prueba de fuego.

El coronavirus SARS-CoV-2 se transmite principalmente a través de las gotitas respiratorias que salen expelidas en la tos o el estornudo de una persona contagiada.

Una opción para evitar que se aglomere demasiada gente es que los propios supermercados pongan un aforamiento máximo de personas que pueden estar dentro del centro comprando a la vez.

Las gotitas respiratorias de las personas infectadas también se pueden depositar sobre superficies cercanas y, según un estudio reciente el virus es capaz de sobrevivir de media entre tres y 72 horas sobre materiales.

En cuanto a los alimentos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que la probabilidad de que una persona infectada contamine productos del súper es baja.

Es altamente improbable que nos contagiemos por tocar un producto en el supermercado, considera Xavier Abad, jefe de la Unidad de Alta Contención Biológica del IRTA-CReSA.

Para mayor tranquilidad, hay que evitar tocarnos la cara mientras estamos en el súper. Llevar gel higienizante encima e ir lavándonos las manos a menudo. Y volvernos a lavar las manos con agua y jabón al llegar a casa.

En cuanto a si hay que llevar mascarillas y guantes, por el momento, y a pesar del debate sobre la conveniencia o no de usarlos, no existe evidencia científica alguna que recomiende que una persona sana lleve mascarilla.

Las mascarillas son una barrera más, se pueden llevar siempre que se respeten los protocolos de uso seguro y se apliquen el resto de medidas.

Lo mismo ocurre con los guantes. Si se desea llevarlos, hay que hacerlo con sentido común: no puedes tocar todo en el súper y luego tocar el volante de tu coche o el móvil con esos mismos guantes.

¿Hay que desinfectar los alimentos al llegar a casa?

Aunque es una medida desmesurada, se puede pasar un paño humedecido en una solución diluida de lejía o con alcohol del 70% a los productos antes de guardarlos.

En el caso de frutas y verduras que no se pelen se pueden sumergir en agua con una gotita de lejía y luego enjuagarlas muy bien y dejarlas secar por completo.

Fuente: La Vanguardia

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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