El coronavirus pone en jaque nuestro sistema inmune

El coronavirus pone en jaque nuestro sistema inmune

El coronavirus es capaz de poner en jaque nuestro sistema inmune. En inmunología, el antivirus más potente contra la Covid-19 es nuestro sistema inmune.

Conocer los mecanismos implicados en la respuesta inmune frente a un virus como este puede ser crucial para entender la enfermedad y hacerle frente con contundencia.

Nos enfrentamos a un hacker celular

El enfrentamiento entre el ser humano y el virus comienza cuando éste entra en nuestras células. Para ello, es necesario que la proteína S del virus se una a su receptor correspondiente en la superficie de la célula.

Así el virus toma el control del sistema operativo de la célula, produciendo copias del genoma viral como una fotocopiadora fuera de control.

La capacidad de replicación del virus es tan alta que cada célula infectada puede producir decenas de miles de nuevas partículas virales.

En experimentos realizados en ratones infectados con el coronavirus SARS surgido en 2002 se determinó que se pueden alcanzar hasta 100 millones de partículas virales por gramo de tejido.

Multiplicando esta cifra por el peso medio del pulmón, podríamos llegar a tener más de 100.000.000.000 de partículas virales en cada pulmón humano.

Sistema inmune innato:

El ataque del coronavirus pone en jaque nuestro sistema inmune es, este no tiene nada que envidiarle a los mejores sistemas de seguridad informática.

Su funcionamiento se puede comparar con el de un software complejo formado por células y moléculas. Se clasifica en dos tipos: sistema inmune innato y adaptativo.

El primero es el encargado de frenar el ataque del virus de forma inespecífica. Es decir, detecta los microorganismos sospechosos y los mantiene a raya.

Los virus son patógenos intracelulares, lo que significa que se reproducen y ocultan dentro de nuestras células. Esto dificulta su detección por el sistema inmune.

Cuando el virus nos infecta, se producen unas moléculas denominadas interferones, que desencadenan la activación de unas células llamadas Natural Killer (NK).

A continuación entran en juego otras células del sistema inmune innato, los macrófagos y las células dendríticas, que «se comen» los restos de células infectadas y virus.

Con los fragmentos del virus expuestos en su superficie, viajan al bazo y a los ganglios linfáticos, donde se los «enseñan» a los expertos informáticos: los linfocitos.

Aún se sabe poco de las características específicas de la respuesta inmune frente al SARS-CoV2. De ahí, por ejemplo, las dudas sobre si es posible que personas recuperadas se vuelvan a infectar.

Aunque nuestro sistema inmune es actualmente el arma más potente que tenemos para luchar contra el coronavirus, la sobreactivación de la inmunidad innata tiene relación con la severidad de la enfermedad.

Tests serológicos:

La producción de anticuerpos pueden ser principalmente de dos tipos: IgM –que se producen durante la fase activa de la enfermedad– e IgG –que se producen más tarde y se mantienen en la fase de memoria–.

Estos anticuerpos son los que se miden en los test serológicos y nos permiten saber si una persona está desarrollando una respuesta temprana y la infección está activa.

Los estudios de seroprevalencia, miden la presencia de anticuerpos en la sangre. El objetivo es estimar cuántas personas se han infectado, han desarrollado memoria.

Cuando una gran parte de la población tiene memoria frente a un patógeno, se frena su transmisión creando la denominada inmunidad colectiva.

Esta inmunidad colectiva se puede conseguir por dos vías:

  • De forma natural, por la exposición de la población al patógeno, un proceso lento que podría dar lugar a número mucho más elevado de muertes.
  • De forma artificial vacunando a la mayoría de la población. Por eso hay tantas expectativas puestas en el desarrollo de una vacuna lo más rápido posible.

Las ciencias biomédicas avanzan a una marcha asombrosa y miles de científicos están trabajando en el desarrollo de nuevas herramientas que permitan vencer al virus.

Fuente: Leo Noticias

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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