El aplazamiento del alquiler ya está sobre la mesa del Gobierno

El aplazamiento del alquiler ya está sobre la mesa del Gobierno

Las plataformas antidesahucios empezaron a movilizarse para pedir una moratoria en el pago de las rentas del alquiler que ayudara a los inquilinos afectados por la situación de emergencia bajo el lema «si no cobramos no pagamos».

La prórroga generalizada, una vorágine

Cada vez tiene cobrando más fuerza la posibilidad de que se ponga en marcha una aplazamiento en el pago del alquiler. Una medida que, según los expertos, sería tremendamente perjudicial para muchos pequeños propietarios si se aplica de forma generalizada.

“Generaría caos e incertidumbre, que es lo que menos necesitamos en estos momentos, porque reduciría la oferta en un sector que ya ha sufrido importantes ataques esta legislatura. Además, la vivienda es una fuente de ahorro para millones de españoles y puede que, si esta crisis se agrava, los ingresos por alquiler sean una vía de sustento para muchas familias y autónomos que pierdan su trabajo, vean reducida su actividad o sus principales fuentes de ingresos”.

Sostiene Beatriz Toribio, analista inmobiliaria.

«Cuando se anima a extender la dilación de estos pagos sobre el alquiler no se tiene la menor idea del daño que se produce a este enorme segmento de la sociedad y el desequilibrio que produce a nivel económico, pudiendo esto producir una infinidad de situaciones dramáticas».

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la patronal de las constructoras y promotoras en España (APCE).

Un modelo que podría ponerse en marcha sería que los propietarios pactaran de forma individual con los arrendatarios con problemas puntuales la suspensión temporal de las mensualidades y que el Estado asumiera el compromiso de garantizar el cobro de las mismas pasado el plazo pactado, y siempre y cuando el inquilino no pudiera retomar los pagos con normalidad. Pero esta alternativa, no obstante, se tendría que garantizar con recursos públicos y tendría un impacto directo en el déficit, precisamente una de las variables macroeconómicas más conflictivas de los últimos tiempos y que ha provocado buena parte de los ajustes. También se podría optar por usar las fianzas como garantía.

Ante la discrepancia interna en el Gobierno y el espaldarazo del sector inmobiliario, todo apunta a que la propuesta se centraría solo en los arrendadores profesionales; es decir, empresas y particulares considerados grandes tenedores de viviendas (considerados como tales aquellos que tengan al menos 10 pisos), cuya capacidad para afrontar una suspensión temporal a las rentas es muy superior a la de un particular. Además, ya ha anunciado en las últimas semanas que está preparando otras medidas que afectan a grandes propietarios, como por ejemplo una fórmula para acabar con los desahucios del alquiler en sus inmuebles.

Llegan los primeros proyectos

El fondo que lanzó la gestora Azora hace casi dos décadas con el fin de impulsar la vivienda asequible en España, se ha adelantado a unas posibles medidas oficiales y se ha convertido en el primer casero profesional privado que activa un plan de emergencia para ayudar a sus inquilinos que puedan verse afectados por las consecuencias económicas del avance del virus.

En concreto, la compañía (que gestiona actualmente unas 15.000 viviendas, la mitad de ellas protegidas y la otra mitad libres) ha establecido una moratoria de pago del alquiler para aquellas familias cuya situación se vea deteriorada y tengas dificultades financieras sobrevenidas por el COVID-19. Los criterios para que un inquilino pueda beneficiarse de esta ayuda toman como base los que ha aplicado el Gobierno en el caso de la moratoria hipotecaria e incluye la posibilidad de aplazar el pago de las rentas durante el periodo que se aplique el estado de alarma y el posterior pago fraccionado de las rentas no abonadas en ese tiempo durante un año.

Lazora también ha insistido en que cuenta con un equipo de asistencia y mediación social que analizará de forma individualizada cada situación para poder ofrecer las alternativas que mejor se adecuen a cada circunstancia, y para ello ha habilitado un canal especial de comunicación a disposición de todos sus inquilinos. El gigante estadounidense Blackstone también estaría estudiando la aplicación de una moratoria similiar, según el diario Cinco Días.

Se trata de una iniciativa a la que poco a poco se irán sumando más arrendadores profesionales. Según Mikel Echavarren, CEO de Colliers España, “tiene todo el sentido del mundo que los grandes propietarios de vivienda en alquiler aprovechen para publicitar en su beneficio lo que va a ser inevitable, y tratar esta vez de no ser los malos de la película. Con la cantidad de gente que va a ir al paro va a ser inevitable negociar con familias a las que no vas a poder desahuciar porque físicamente sería imposible en una crisis. Por lo tanto, me parece algo inteligente y detrás irán todos los grandes tenedores de viviendas”.

También han llegado las primeras iniciativas públicas para aliviar la carga de los inquilinos. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado una moratoria para los pisos de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) que beneficiará a 6.000 familias. En concreto, no emitirá la factura del mes de abril, aunque podría ampliar la medida en función de cómo avance la situación, y anula cualquier lanzamiento hasta junio. Una medida similar a la que ha anunciado la Generalitat catalana, que la aplicará a más de sus 20.000 pisos de VPO.

Por su parte, Agencia Negociadora del Alquiler se suma a los planes de contingencia para ayudar a los inquilinos en problemas, y ha decidido reducir la renta de alquiler un 50% durante los próximos tres meses (de abril a junio) y un plazo hasta final de año (6 meses) para que los propietarios puedan recuperar esa reducción. 

Y parece que también están llegando los acuerdos entre particulares. «La necesaria empatía entre caseros e inquilinos ya se está ya produciendo y la bajada de la renta de manera puntual me consta que se está ya negociando», confiesa Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista.

La clave: no perder la renta

Y esta es, precisamente, una de las claves que reclama el sector: que la ayuda al arrendatario no suponga la pérdida de la renta por parte del arrendador.

En este sentido, Gonzalo Bernardos recuerda que se podría “eximir el pago durante bajo algunas condiciones, como por ejemplo el prorrateo del importe dejado de pagar durante un tiempo (seis meses, un año…) o durante el tiempo de vigencia que le quede al contrato, que el desahogo del inquilino no suponga que el propietario pierde rentas y que las ayudas y prestaciones por desempleo que ha activado el Gobierno se tengan en cuenta como ingresos percibidos por parte del inquilino”.

Por su parte, Beatriz Toribio sostiene que “las empresas sí pueden ser más flexibles y aplicar planes de pago diferidos, periodos de carencia limitados…, pero en casos muy concretos defamilias vulnerables desde un punto de vista socioeconómico.

La experta inmobiliaria insiste en que “los especialistas del sector son parte de la solución, no el problema, y se necesita contar con ellos para salir de esta situación, no legislar en contra de ellos”. Su tesis pone sobre la mesa la importancia de que los grandes tenedores de viviendas tengan un peso mayor en el mercado del arrendamiento en España. Diferentes estudios apuntan a que apenas un 5% de los pisos de alquiler en nuestro país están en manos de fondos y otras empresas, aunque en Madrid capital el peso se acerca al 15%.

De hecho, añade que “si tuviéramos un mercado del alquiler más profesionalizado en España sería más factible buscar soluciones transitorias en según qué casos. Pero con un mercado dominado por los particulares, son más los riesgos que ventajas a la hora de plantearse una moratoria generalizada de los alquileres”.

Información vía idealista.com

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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