Ley de segunda oportunidad para personas en concurso de acreedores

Ley de segunda oportunidad para personas en concurso de acreedores

Cuando una persona en situación de crisis económica, se ve obligado a presentar un Concurso de Acreedores, su horizonte se tiñe pesimista, pero un concurso no tiene por qué acabar mal.

Acudir a este recurso de manera voluntaria, puede suponer un borrón y cuenta nueva y quedar exonerado de todas sus deudas.

Exoneración de las deudas

Los despachos profesionales nos encontramos con el principal problema de que las personas físicas y las sociedades no tienen el conocimiento de la Ley Concursal y piensan que declararse en concurso de acreedores supone para ellos la extinción total de su negocio.

La reforma de la “Ley de Segunda Oportunidad” fue aprobada por el gobierno en 2015 y cada vez son más las personas físicas que buscan en ella, una solución viable para su situación financiera.

La exoneración de las deudas consiste en conseguir que bien la persona física o bien la sociedad queden libres de las cargas u obligaciones de las que es responsable, valorando su situación y analizando si cumple una serie de requisitos.

Requisitos para la exoneración 

Los principales requisitos que tenemos que cumplir para conseguir la exoneración de las deudas son los siguientes:

  1. Haber intentado previamente un acuerdo extrajudicial de pagos, aunque no llegue a buen fin.
  2. Que el concurso no se declare culpable para ser considerado deudor de buena fe.
  3. Que exista un plan de pagos, durante cinco años para pagar cierto tipo de créditos, que son los créditos contra la masa, los créditos privilegiados como por ejemplo los hipotecarios, créditos para las administraciones públicas y créditos por alimentos.

Ahora bien durante cinco años este tipo de créditos no devengaran intereses.

Casos especiales

También, en algunas circunstancias, puede quedar exonerado de todas sus deudas, incluso de ese tipo de créditos especiales.

Para ello, bastaría con que finalizado el plan de pagos sin terminar de extinguir todas las deudas, se haya destinado, al menos la mitad de los ingresosa dicho plan de pagos.

«Entendemos por ingresos los que no son embargables».

Incluso en circunstancias de especial vulnerabilidad, bastaría sólo con dedicar una cuarta parte de esos ingresos.

Por tanto podemos decir que la ley, recompensa a los deudores de buena fe, que quieren pagar ordenadamente sus deudas,  aunque no puedan del todo.

Este procedimiento permite una liquidación ordenada de sus bienes presentes para así en pocos años poder tener un nuevo futuro económico.

Daniel Agüera, Socio Fundador del bufete de abogados Agüera&Fuentes, especializado en materia mercantil, nos explica en qué consiste la exoneración de las deudas.

 

Por | 2018-06-19T16:15:06+00:00 07/11/2017|Reestructuraciones e Insolvencias|0 Comments

Sobre el autor:

Aguera&Fuentes Abogados
En nuestro Bufete somos conscientes del esfuerzo que por parte de todos hay que hacer para acercamos a la excelencia en el trabajo, y que dicha excelencia, más que ser una cuestión inalcanzable, se nos presenta como un camino largo pero apasionante, de desarrollo personal de cada miembro del despacho al servicio de los demás, en concreto al servicio de nuestros clientes.

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