¿Cómo puedo proteger mi clínica veterinaria del coronavirus?

¿Cómo puedo proteger mi clínica veterinaria del coronavirus?

En respuesta a la situación de alerta sanitaria creada por la expansión del COVID-19, el Gobierno de España ha dictado el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, a través del cual se intensifican las medidas de seguridad y por el que se decreta el Estado de Alarma en todo el territorio nacional, por ello os indicamos cómo poder proteger la clínica veterinaria del coronavirus?

Como principal medida de seguridad, el real decreto establece una severa limitación a la libre circulación de personas, contenida en el artículo 6º de dicha norma, y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Veterinarios (CACV) ha subrayado que la limitación a la libertad de circulación tiene como una de sus excepciones la asistencia a centros sanitarios.

Asimismo, el CACV señala que tratándose de una situación de alerta sanitaria “parece que lo razonable es que, por razones de necesidad, los profesionales sanitarios sin excepción continúen en el ejercicio de su actividad”.

Eso sí, señalan que en el desarrollo de la actividad debe evitarse toda situación que favorezca el contagio del nuevo coronavirus, por lo que defienden que hay que observar las recomendaciones que ha realizado la Organización Colegial Veterinaria.

El CACV remarca dos mensajes que deben ser difundidos por los veterinarios. En primer lugar, que no hay evidencia científica de que los animales domésticos padezcan o transmitan el coronavirus SARS-CoV-2, y por otro, que en ningún caso se va a desatender a aquellos animales que precisen asistencia veterinaria de urgencia.

Por otro lado, el CACV remarca que “es necesario adoptar una serie de pautas de actuación” en la actividad de la profesión veterinaria y enumera una serie de acciones específicas.

PAUTAS PARA PROTEGER LOS CENTROS VETERINARIOS

En primer lugar el CACV explica que como medida, en centros veterinarios, consultorios, clínicas y hospitales, cualquier tipo de atención –casos de urgencia incluidos–, se realizará exclusivamente previa cita aceptada por el veterinario responsable del centro.

Asimismo, se considerará atención de urgencia aquella que, por su carácter y progresión no pueda posponerse para evitar dolor o sufrimiento del animal y siempre a criterio del profesional veterinario, y explican que los centros veterinarios tendrán a disposición de los propietarios el uso de un dispensador con producto desinfectante.

También, se deben evitar las acumulaciones de personas en la sala de espera, respetando escrupulosamente las distancias recomendadas. De hecho, el CACV considera como un buen protocolo que no permanezcan en la sala de espera más clientes de los que las dimensiones de esta permitan, teniendo en cuenta las medidas de prevención recomendadas.

Otra de las pautas de actuación consiste en que la puerta de entrada al centro veterinario permanezca cerrada y se abra solo ante la llegada del cliente citado. Además, se debe usar gel desinfectante para la higiene de manos al entrar y salir del centro veterinario y deberá acompañar al animal al centro veterinario únicamente una sola persona, «y evidentemente sin ser positivo de COVID-19, ni con síntomas de sospecha de la enfermedad».

Además, el Consejo Andaluz aconseja proceder diariamente a la desinfección de todas las instalaciones del centro, así como cuando las circunstancias lo aconsejen.

El CACV también explica que el veterinario debe seguir rigurosamente las medidas de autoprotección siguiendo y recomendando las medidas de higiene generales, como higiene de manos, secuencia de colocación y retirada de EPI (cuando sea necesario), y limpieza y desinfección con los desinfectantes recogidos en los protocolos de cada centro.

«Se recuerda que 5 minutos de contacto con desinfectantes de uso por el público en general, como la lejía o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 1000 ppm de cloro activo (dilución 1:50 de una lejía con concentración 40-50gr/litro preparada recientemente), son efectivos», explican desde el Consejo Andaluz de Colegios de Veterinarios.

En los casos concretos de clínica ambulatoria (clínica de équidos o de otros animales de granja) se deben evitar aquellos desplazamientos que no tengan por objeto la atención de casos de especial urgencia o necesidad, así valoradas por el veterinario responsable, y siempre bajo cita previa.

Por útimo, cabe mencionar que entre los actos excepcionados deberán estar aquellos que comprometan la vida de algún animal, o que eviten un sufrimiento inaceptable, y que impida su desplazamiento hasta el centro veterinario.

Por | 2020-03-24T16:44:57+00:00 23/03/2020|Veterinaria|0 Comments
José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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