Carta de un alumno disgustado

Carta de un alumno disgustado

Esto es una carta de un alumno disgustado de una carrera científico-técnica de la Universidad Pública Vasca (UPV/EHU), que además actúa de delegado de clase.

Con esta situación me he mantenido en contacto continuo tanto con mis compañeros, como con los profesores que nos imparten clases, y he tenido ocasión de hacerme a la idea del sentir general de los mismos.

Decir pues, que la situación es casi delirante, por varios motivos. Desde que se procedió con la suspensión de las clases y se declaró el estado de excepción, estamos recibiendo educación telemática.

La calidad de la misma deja mucho que desear, desde la deficiencia del material utilizado, que en alguna asignatura no cuenta ni con una serie de diapositivas, reduciéndose a unos apuntes ilegibles a mano.

La situación ha pillado a todos desprevenidos y los profesores no han tenido tiempo de adaptar de una manera medianamente adecuada las asignaturas a este formato.

Si a esto le sumas los problemas de concentración, conexión, o medios tecnológicos que cada uno pueda tener en casa hace que el ritmo de trabajo haya bajado enormemente en la mayoría de alumnos (…)

Así pues, no es descabellado pensar que este final de cuatrimestre ha sido fallido para muchísimos alumnos, por más que la universidad y las instituciones se nieguen a reconocerlo.

Y ante todo esto, lo mas grave es que el único aval que tenemos de que se nos evaluara con proporcionalidad a la situación es la palabra de algunos profesores. O ni eso.

Se ha recomendado activamente la evaluación continua, pero en las asignaturas que no la tenían de antes los profesores no han hecho ningún esfuerzo por adaptarla.

Se ha recomendado especialmente que no se hagan exámenes del tipo test, y muchos profesores han optado precisamente por ese formato, con la impersonalidad que implica.

Por todo esto, los alumnos nos sentimos totalmente frustrados. Las instituciones educativas intentan presentar una imagen de adaptación y normalidad en la enseñanza, y nos trasladan palabras bonitas.

Tampoco tenemos la tranquilidad de saber que un desastre en los exámenes no nos dejará sin beca el año que viene. O que no tendremos que pagar segundas matrículas por esta situación.

Por ultimo, estamos viendo como por fortuna estamos consiguiendo que la crisis sanitaria remita.

Pero en esta desescalada los alumnos presenciamos impotentes como se puede empezar a ir al bar, a un hotel, o a casa de un amigo, pero nosotros no podemos desplazarnos a por el material educativo.

Aun cuando la mayoría de estos desplazamientos se podrían hacer sin contacto con nadie y nos permitirían recoger apuntes, portátiles o libros que nos son necesarios en estos momentos,.

Creo que es un tema importante, que afecta a muchas familias, y al que no se esta dando la importancia que se merece.

Un alumno disgustado

Fuente: El Diario

Por | 2020-05-26T14:17:15+00:00 26/05/2020|Educación|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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