Aulas analógicas versus aulas digitales

Aulas analógicas versus aulas digitales

Es importante en esta nueva realidad visualizar las ventajas de las aulas analógicas versus las aulas digitales que cada vez cobran más importancia por la necesidad surgida con el coronavirus.

En las aulas analógicas, las formas de perder el hilo de la clase ya parecían infinitas. Pasar una nota, mirar por la ventana, lanzar bolitas de papel, darle un toque personal al estuche…

Nada comparado con las posibilidades disponibles al otro lado de la pantalla de un ordenador, una tablet o un smartphone.

“Las herramientas digitales no han traído la posibilidad de distracción al aula, pero multiplican los estímulos, el tipo de estímulos y las posibilidades de interacción”,

Señala Maite López, investigadora del departamento de Ciencias Humanas y Educación de la Universidad Pública de Navarra.

Usar apps de mensajería instantánea, mirar la hora, enviar correos, ver redes sociales, navegar por Internet y jugar son, en este orden, las actividades favoritas de los estudiantes.

Así lo revela un estudio de la Universidad de Nebraska, centrado en estudiantes de la generación Z (los nacidos después de 1997), que también cifra la duración de estas distracciones en un 19,4% de del tiempo lectivo.

Los estudios demuestran que la idea de un alumnado nativo digital que es capaz de realizar tareas múltiples, como chatear o leer un correo mientras escucha una clase o participa en un grupo de trabajo, es falsa.

El cerebro humano solo es capaz de realizar una tarea cognitiva al mismo tiempo. Así el cerebro se conecta y desconecta de forma continua y esto afecta a la capacidad de concentración y al aprendizaje.

Pero ahora incluso móvil puede haberse convertido en la ventana al aula para quienes no tienen tablets y ordenadores en casa.

Hoy en día, en la situación que nos ha venido no hemos podido digerir todo en su justa medida. El profesor primero tiene que arbitrar diferentes sistemas para que no online un alumno no se pierda y haya equidad.

En la clase presencial, la interacción con el profesor y con sus compañeros y compañeras ayuda a centrar la atención.

Los vínculos sociales y emocionales que se generan en el aula y toda la información y estímulos comunicativos no verbales tienen gran importancia en el contexto educativo.

Además, no todos los niños y niñas tienen en sus casas un espacio propicio para realizar el trabajo escolar, tanto físico como el apoyo psicológico y emocional ante las dificultades.

¿Y ahora qué?

Mientras todo eso llega, expertos recomiendan establecer metas realistas a quienes se ven arrollados por las distracciones de las aulas digitales impuestas por el coronavirus.

El hecho de contar con una planificación hará que los propios estudiantes controlen cómo de rápido o lento avanzan y, en el caso de que no avancen al ritmo deseado, evaluar si esto es debido a distracciones.

Hace falta que se entienda cómo baja la concentración cuando estamos mirando continuamente el chat. Es necesario lograr una mejor integración de estos dispositivos en todas las edades.

Fuente: El País

Por | 2020-05-13T16:01:08+00:00 13/05/2020|Educación|Sin comentarios

Sobre el Autor:

José Pedro Martín Escolar
Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Fiscal y Abogado colegiado. Más de 15 años de experiencia en la dirección de Despachos Profesionales. Inversor en startups tecnológicas y fundador de Rosetta Advisor y del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

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