La Responsabilidad de un Administrador Societario

La Responsabilidad de un Administrador Societario

El administrador societario es el encargado de la gestión y de la responsabilidad legal de una compañía mercantil, pero… ¿Sabes qué responsabilidades asumes como administrador societario?

 

Un administrador es el representante de la compañía a todos los efectos y en función de una serie de situaciones, podemos encontrarnos ante diferentes tipos de responsabilidad.

Requisitos para que exista responsabilidad

Antes de explicar las responsabilidades que tiene el administrador societario, tenemos que decir que para que exista esa responsabilidad, se tienen que dar tres requisitos:

  1. Acción u omisión negligente o culposa

Ante una acción en la que el administrador tenga una falta de cuidado, de aplicación o diligencia ante una de sus actividades.

  1. Daño o lesión a un tercero

Detrimento, perjuicio, menoscabo, dolor o molestia causada a otro, en su patrimonio o en su persona.

  1. Relación de causalidad entre la acción u omisión o el daño provocado

En caso de que exista deliberación en alguno de los requisitos anteriores.

Tipos de responsabilidad

Existen dos grandes tipos de responsabilidad para los administradores societarios que son:

  1. Responsabilidad Objetiva

Sólo por el hecho de ser administrador ya tienes responsabilidad

  1. Universal

Responsabilidad frente a administraciones públicas (Seguridad Social y Hacienda), empleados, acreedores, etc.

Ponemos un énfasis especial en la responsabilidad que se exige por parte de la Seguridad Social a los administradores cuando la empresa tiene pérdidas en situación de quiebra técnica, y a la vez tiene deudas con esta administración.

Dado que la Seguridad Social, por el hecho de que exista este hecho de quiebra técnica, traslada al administrador la carga de la prueba y es el mismo el que tiene que demostrar frente a esta administración que él ha actuado conforme a lo establecido en el artículo 365 y 366 de la ley de sociedades de capital.

Deberes fundamentales de un administrador

Los deberes fundamentales de un administrador están regidos por la Ley de Sociedades de Capital en sus capítulos 225 y 232, esta ley recoge que estos deberes fundamentales son:

  1. El deber de lealtad

Los administradores deben desempeñar el cargo con la lealtad de un fiel representante de la sociedad, obrando con buena fe y con el mejor interés para la misma.

  1. El deber de Diligencia

Los administradores deben cumplir con el cargo y con los deberes  impuestos en las leyes y los estatutos como un empresario ejemplar.

  1. El deber de guardar secreto

Es la responsabilidad de guardar secreto profesional de la actividad de la sociedad y la información de la misma.

  1. El deber de no incurrir en competencia desleal con la empresa

El administrador tiene como deber no cometer delitos de competencia desleal contra la empresa de la que figura como administrador.

Responsabilidad frente a pérdidas

Muchos administradores están asumiendo responsabilidades frente a su empresa y no lo saben ya que su sociedad tiene pérdidas.

Cuando una sociedad tiene su patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social, asume una responsabilidad de forma objetiva y universal frente a cualquier administración pública.

Especialmente frente a la Seguridad Social y Hacienda por las deudas presentes y futuras de la sociedad.

Las administraciones públicas tienen muy claro que la responsabilidad de los administradores es objetiva y universal.

Por ejemplo, la Seguridad Social, a través del criterio número 89/2011 de la Dirección General de la Inspección de la Seguridad Social, determina que si una sociedad, tiene perdidas y el administrador no ha actuado conforme a la Ley, asume directamente y de forma solidaria las deudas de la sociedad.

En este caso, cuando un administrador ve que su sociedad está sufriendo pérdidas, lo que tiene que hacer es convocar una junta universal, donde someta a debate de los socios la situación de la compañía.

En esa junta se tienen que debatir tres propuestas:

  1. Ampliamos capital y solucionamos la situación económica de la sociedad.
  2. Disolvemos la compañía
  3. La llevamos a concurso de acreedores.

La obligación de convocar esta junta universal viene contemplada en el artículo 365 y 366 de la Ley de Sociedad de Capital.

El administrador, desde el momento en el que tiene el conocimiento de que su empresa está en situación de quiebra técnica, tiene un plazo de dos meses para convocar a los socios a la junta universal.

Una vez celebrada la junta, si no se decide nada relevante en cuanto a disolver la compañía, aumentar su capital o llevarla a concurso de acreedores, el administrador tiene un plazo de dos meses para solicitar la disolución judicial de la empresa a través de una demanda en los juzgados de lo mercantil, y en caso de no hacerlo, asume igualmente responsabilidad personal y solidaria.

Responsabilidad de los empleados

No solo la seguridad social puede derivar la responsabilidad frente al administrador, sino que también los empleados de la propia compañía pueden hacerlo.

Si  por ejemplo, un juzgado de lo social les ha concedido un crédito, una sentencia favorable por una indemnización por despido o reclamación de cantidad y el FOGASA no ha cubierto la totalidad de la cantidad reclamada. Los trabajadores pueden  reclamar esa diferencia directamente al administrador, presentando una demanda en el juzgado de lo mercantil al amparo de lo dispuesto en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital.

Por lo tanto, si eres administrador de una sociedad mercantil, mucho cuidado con el estado de las cuentas. Si percibes que tu sociedad está en situación de quiebra técnica (patrimonio neto por debajo de la mitad de la cifra de capital social) directamente asesórate para no incurrir en una responsabilidad personal.

Raimundo Díaz, Gerente de Grupo Gie nos explica en qué consiste la Responsabilidad de un Administrador Societario.

Por | 2018-06-19T16:30:26+00:00 06/11/2017|Mercantil y Societario|0 Comments

Sobre el autor:

Grupo GIE
GRUPO GIE comenzó con el desafío personal de Raimundo Díaz Novillo, quien, en 1986, aventuró a montar su despacho profesional autónomo, bajo el nombre de “Asesur”, situado en la zona sur de Madrid. Ya en 1990, constituyó GESTIÓN INTEGRADA EMPRESARIAL, S.L. (conocida como GIE). Desde entonces, con mayor infraestructura y recursos, se formó un extraordinario equipo humano, comprometido y familiar, con el que hemos crecido una generación más en el asesoramiento y asistencia legal a los autónomos y PYMES del Sur de Madrid.

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